Evaluamos el primer trimestre del curso 2023-2024 en el CEIP Hipódromo

La artista MUS-E de yoga, Inma Gaitán, del CEIP Hipódromo de Melilla ha querido compartir el magnífico trabajo que han estado realizando los niños y niñas del centro durante sus sesiones MUS-E y en la que han aprendido las diferentes posturas que se engloban dentro del yoga.

El Perro Boca Abajo. Esta postura tiene múltiples beneficios, especialmente para estirar toda la musculatura posterior y llevar más oxígeno al cerebro por el bombeo que resulta tener el cuerpo invertido. «Es divertida si además se camina con las manos y buscas con tu mirada a otros compañeros que estén cerca tuya». 

Equilibrio. Las posturas de equilibrio son imprescindibles en la práctica de yoga par el bienestar físico y mental. «El día a día para los más pequeños son también un reto, con momentos de estrés, inestabilidad emocional, enfado o cualquier inquietud que pueden desestabilizar sus mentes. Toda esta perturbación mental, que se incrementa con el uso excesivo de pantallas y móviles, hace que a la hora de prestar atención en clase, memorizar y aprender, les resulte muy difícil», comenta Inma. «Los ejercicios de equilibrio son una meditación que permite que vuelvan al centro para alinear el organismo, serenar la mente y encontrar la paz interior». 

Virabradasana. Esta es una postura que puede representar un reto pues tu cuerpo es como una flecha y se precisa que tanto piernas como brazos estén bien alineados para sostenerla y tener dirección. «Esta postura nos da fuerza y determinación, la mirada por encima del dedo corazón, para que nuestros actos sean amorosos y seamos guerreros por la paz y la justicia». 

El coordinador del centro indica que el programa se ha desarrollado satisfactoriamente y se ha ido evolucionando positivamente a lo largo de las sesiones propuestas. «Muchas de las propuestas incluyen el apoyo y el contacto para no perder el equilibrio. Esto fomenta la cohesión y el respeto, actitudes positivas hacia la diversidad, crea interés y motivación y, sobre todo, respeto», añade la artista MUS-E. A nivel de trabajo por competencias, nos muestra sus valoraciones:

  • Competencia lingüística: muy buena en el trabajo de las emociones. Hicimos pequeñas representaciones donde niños y niñas improvisaban y contaban pequeños relatos.
  • Competencia plurilingüe: baja, aunque en algunos de los ejercicios se podía intercalar palabras en inglés.
  • Competencia en matemáticas: baja, aunque hicimos varias mandalas donde se incluían formas geométricas y estrellas con diferentes puntas. Con los grupos de mayores se habló de neurociencia básica del cerebro para que se entendiera por qué es tan importante trabajar la atención para la memoria, la gestión de las emociones y el aprendizaje.
  • Competencia personal, social y aprender a aprender: con los grupos más mayores, se expusieron situaciones de conflicto en el colegio o en la calle y cómo podíamos resolverlas de manera pacífica.
  • Competencia ciudadana y expresiones culturales: alta. En torno a las cuatro culturas que habitan en Melilla y sus tradiciones religiosas. Se trabaja con diferentes viajes de yoga para conocer diferentes culturas y tradiciones.
  • Competencia emprendedora: alta. Muchas de las propuestas están dirigidas para que sean ellos los que dirijan algunas de las prácticas, cambiando a veces el orden o el contenido.
  • Competencia en concienciación y expresión cultural: han sido vistas desde una perspectiva de los conflictos bélicos y que muchas veces lo que vemos alrededor, a pequeña escala en nuestras familias o barrios con discusiones y conflictos, lo vemos a gran escala en las guerras.

Esto ha sido posible gracias al Ministerio de Educación del Gobierno de España, a la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.