
Hoy celebramos el derecho de cada niño a aprender, crear y pertenecer, y también queremos honrar a las personas que hacen esto posible. A todos los artistas, profesores y personal implicados en el Programa MUS-E: gracias por fomentar el diálogo y la unión, y por despertar la creatividad, empatía y resiliencia de los niños y niñas, sumándoos todos la familia MUS-E, a nivel nacional y en red internacional en 11 países.
Cada 20 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Infancia, una jornada que nos recuerda que los derechos de los niños y niñas:
educación, protección, salud, juego, participación; deben ser garantizados en todos los países. El año pasado, por ejemplo colaborábamos con la Comunidad de Madrid en un acto por el Día Universal de los Derechos de la Infancia. Sin embargo, no todos los niños y niñas cuentan con las mismas oportunidades: en unos contextos el derecho a la educación básica está asegurado, en otros sigue siendo una meta difícil de alcanzar. Esa diferencia global nos interpela a insistir en que todo niño y toda niña accedan a una buena base educativa y al pleno ejercicio de sus derechos humanos.
Yehudi Menuhin, que dedicó gran parte de su vida a la música, la educación y la integración social, nos enseñó que el verdadero sentido de la educación artística no es solo formar músicos, sino formar personas que se expresen, colaboren, convivan y sean conscientes de sus propios derechos y los de los demás. Como él dijo:
Reconciliar al mundo es demasiado ambicioso, pero al menos se puede formar a los niños para ser respetuosos y creativos.
La educación a través del arte es una herramienta esencial para que los niños y niñas crezcan sabiendo que tienen derechos, se respetan y pueden expresarse. A través del programa MUS-E y disciplinas como la música, la danza, el teatro, o las artes plásticas, estos niños y niñas desarrollan su voz, su identidad, y su capacidad de comunicación cuando las palabras no bastan. Centros como el CRA Esparragosa de la Serena de Badajoz se unía también el año pasado con una actividad especial en el Día de los Derechos del Niño.
La infancia es la base sobre la que se edifica el futuro de una sociedad más justa. Cuando los niños y niñas tienen garantizada una educación que integra arte y valores, pueden descubrir sus talentos, aprender a convivir, a escucharse, a expresarse y a comprometerse con su entorno.
Hoy, al conmemorar el Día Mundial de la Infancia, hacemos un homenaje a todos los niños y niñas que persisten, que sueñan, que crean, que tienen derecho a crecer en condiciones dignas. Y reafirmamos nuestro compromiso, junto al legado de Yehudi Menuhin, de cultivar espacios educativos donde el arte y los derechos caminen juntos, donde cada niño y cada niña encuentre su voz, su expresión y su lugar en el mundo.




