El Yoga y sus beneficios para el alumnado del CEIP Encarna León de Melilla

 

El trabajo corporal consciente se ha convertido en una herramienta clave para acompañar el desarrollo personal y social en el CEIP Encarna León de Melilla. A través del movimiento compartido, el cuerpo se transforma en un espacio de encuentro, escucha y aprendizaje mutuo. El arte ha sido el vehículo principal para explorar la relación con uno mismo y con los demás.

Las propuestas desarrolladas por Inma Gaitán, artista de Yoga, han puesto el foco en dinámicas sencillas, accesibles y profundamente significativas. Una de ellas ha sido Guerrero dance, en la que un niño y una niña realizan la postura del guerrero en pareja, con las puntas de los pies en contacto y la mirada compartida. El equilibrio, el dinamismo y la concentración se sostienen a través del encuentro y la presencia mutua. Este tipo de ejercicios refuerzan el enraizamiento corporal, la estabilidad y la coordinación, al tiempo que fomentan valores como el respeto, la confianza y la conexión con el otro.

Otra de las dinámicas trabajadas ha sido Estatua de yoga, una propuesta colectiva en la que el grupo permanece inmóvil mientras cada niño y niña elige y representa libremente una postura. Esta actividad da lugar a una composición común en la que se respetan las decisiones individuales, potenciando la creatividad, la expresión corporal y la autonomía dentro del grupo. El control postural y la atención plena se convierten aquí en elementos centrales del proceso.

 

 

La dinámica Miradas ha permitido profundizar en el equilibrio compartido. En este ejercicio, las parejas se sostienen únicamente a través del contacto suave de las yemas de los dedos y la mirada, haciendo visible cómo la estabilidad surge de la atención, la escucha y la confianza mutua. El trabajo en pareja refuerza la cooperación y la presencia consciente, aspectos esenciales para la convivencia.

Tal y como recoge la propia evaluación del proceso por la artista:

El trabajo se ha centrado en la atención y la regulación emocional a través de ejercicios sencillos y juegos corporales. Se ha fomentado el respeto, la cooperación y la escucha activa, contribuyendo a mejorar la convivencia y la cohesión del grupo.

Hemos hecho mucho hincapié en el trabajo en equipo y en parejas. Las niñas y los niños han aprendido a identificar y expresar sus emociones de manera asertiva, fortaleciendo su autonomía emocional y su capacidad para resolver conflictos de forma pacífica. Además, se ha promovido el respeto hacia la diversidad y la responsabilidad con el entorno, sensibilizándolos sobre la importancia de cuidar a los demás y al medio ambiente.

Las sesiones de yoga han favorecido la competencia personal y social y la de aprender a aprender, ayudando a las niñas y a los niños a gestionar sus emociones y mejorar su concentración. También se ha promovido la competencia ciudadana, fomentando el respeto, la cooperación y la empatía. Desde un enfoque inclusivo, se ha trabajado la conciencia y expresión culturales valorando la diversidad. No se abordan directamente otras competencias, pero la práctica contribuye a mejorar la atención y la comunicación, apoyando el aprendizaje en general.

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.