Echamos la vista atrás al trabajo realizado en el CEIP Miguel de Unamuno

 
 
Desde el CEIP Miguel de Unamuno de Madrid y bajo la dirección de la artista MUS-E Rosa Castillo, nos hacen llegar la evaluación de las últimas actividades del programa MUS-E y que han mostrado resultados positivos en múltiples aspectos. Estas sesiones han permitido observar una mejora significativa en la cohesión y conciencia de los grupos respecto a actitudes racistas y xenófobas. «Estamos orgullosos del trabajo que ha realizado el alumnado en ese aspecto», comenta Rosa, destacando el progreso hacia un ambiente más inclusivo y respetuoso.

Las evaluaciones indican que se ha generado un ambiente de trabajo con un clima positivo y respetuoso. Los alumnos valoraron positivamente las actividades, mostrando gran interés en aprender nuevas danzas y dinámicas de movimiento. «En general, los niños y niñas exteriorizan sus emociones, comunicando al resto del grupo sus sentimientos cuando finaliza el espacio de movimiento», menciona Castillo, aunque reconoce que algunos estudiantes inicialmente se mostraron reacios a expresarse, pero al final lograron abrirse y compartir sus emociones libremente.

El enfoque en valorar tanto el trabajo individual como grupal ha sido fundamental, aceptando las posibilidades y limitaciones de cada uno y resaltando la riqueza que aporta compartir dinámicas con otros miembros del grupo. A lo largo del período, se ha fomentado un clima de convivencia y empatía entre todos los participantes, incluyendo tutores, especialistas y la artista. «Esto ha conseguido que las puestas en común sean más fluidas y con mayor número de participantes a la hora de comunicar ideas, sentimientos y valoraciones», explica la artista, lo que ha contribuido al desarrollo del juicio crítico entre los alumnos.

La motivación de los estudiantes ha sido evidente, asistiendo a las sesiones con una actitud positiva y entusiasta. «Se han mostrado contentos y felices de realizar esta actividad», resalta.

Uno de los objetivos clave, «Fomentar la participación de las familias en el proceso educativo de sus hijos y en las actividades desarrolladas en el centro», también se ha cumplido de manera favorable. Se celebraron dos jornadas de «Puertas abiertas» (el 26 de abril para familiares del alumnado de 3º nivel y el 8 de mayo para familiares de 1º nivel), con una gran participación. Además, el 18 de abril se llevó a cabo un taller para familiares y alumnos durante la semana cultural del centro, también con una participación significativa de las familias.

Esto ha sido posible gracias a la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad de la Comunidad de Madrid