
Bajo la idea de que esto no es un cuento, aunque contamos historias, el trabajo desarrollado en centros de Extremadura dentro de DinamizArte ha puesto el foco en una relación directa entre libros, realidad y reflexión compartida. En esta propuesta, la payasa Alcachufly, con su carisma y su alegría, se convierte en una guía cercana que invita a pensar sobre cuestiones como el bullying, la igualdad de género y el compañerismo a través de los libros, los cuentos y las historias.
Ese punto de partida sitúa la lectura en un lugar muy concreto: no solo como acceso a relatos, sino también como una forma de mirar lo que ocurre alrededor. Tal y como se ha planteado en este trabajo, unimos los libros con nuestra realidad y vemos que muchas cosas ya están escritas, pero también que todas las personas podemos contribuir a cambiar las historias y aportar para mejorar. Por eso resulta tan importante leer y después reflexionar.
La propuesta se ha desarrollado en centros de Extremadura a través de historias trabajadas en escenarios llenos de color y creatividad, donde cada cuento se convierte en una oportunidad para descubrir nuevas perspectivas y favorecer un clima de inclusión y respeto. Niños y niñas se han visto inmersos en historias procedentes de los libros, pero además han podido intervenir en ellas, cambiar los finales y transformar el curso de lo narrado, incorporando herramientas útiles para su vida diaria.
Ahí está uno de los elementos más interesantes de esta línea de trabajo dentro de DINAMIZ-ARTE- Proyecto de dinamización y animación a la lectura para niños/as y adolescentes en situación de riesgo de exclusión y vulnerabilidad social. La lectura no aparece planteada como algo cerrado, sino como un espacio desde el que pensar, revisar y proponer. Los cuentos sirven así para abrir preguntas y para trabajar cuestiones que atraviesan la convivencia cotidiana desde el humor, la fantasía y la implicación directa del grupo.
Al final de cada acción se creó, además, un espacio de intercambio para compartir impresiones y aprendizajes, reforzando el vínculo entre los libros y la vida. De ese modo, la propuesta no termina en la historia contada, sino que se prolonga en la conversación y en todo lo que cada cuento deja abierto después de ser leído, escuchado y transformado.
Este proyecto ha recibido una ayuda del Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030