Cortos para no cortar los DDHH: “Aerostatic Swing” en el CP Palacio Valdés

En el marco del programa “Cortos para la Defensa de los Derechos Humanos”, los niños y niñas del CP Palacio Valdés de Asturias se han sumergido en la creación de un cortometraje titulado «Aerostatic Swing». Dirigidos por la artista MUS-E Blanca Dacal, los alumnos del grupo de 3ºA de primaria han tenido la oportunidad de explorar cada fase del proceso creativo, aportando ideas y colaborando en cada detalle del proyecto, desde el guion hasta el vestuario.

Blanca Dacal comentó sobre la experiencia: «En la última sesión que he tenido con ellos, hemos grabado este corto entre todo el grupo. La diversión ha estado presente en todas las sesiones, y los niños se han entusiasmado con el proceso de rodaje de los cortometrajes, participando en todos los detalles hasta en el vestuario.» Esta colaboración no solo ha fomentado la creatividad y el trabajo en equipo entre los alumnos, sino que también ha servido como una plataforma para sensibilizar sobre la importancia de los derechos humanos.

El cortometraje «Aerostatic Swing» aborda temas cruciales como el derecho a la educación, el derecho a la libertad de expresión y el derecho a un entorno seguro y saludable. Estos derechos son fundamentales ya que garantizan que todos los niños puedan aprender y desarrollarse en un ambiente que respete y valore su dignidad y potencial.

Dacal enfatiza: «Es vital que los niños comprendan sus derechos y los de los demás. El arte y el cine son herramientas poderosas para esta educación, ya que permiten a los jóvenes expresar sus pensamientos y sentimientos de manera creativa y constructiva.» A través de este proyecto, los alumnos no solo han aprendido sobre los derechos humanos, sino que también han experimentado de primera mano cómo pueden ser defensores y promotores de estos derechos en su vida cotidiana.

La artista también reflexionó sobre el impacto emocional y educativo del proyecto: «Los niños no solo han aprendido sobre el cine y la producción audiovisual, sino que también han desarrollado una mayor conciencia social. Han entendido que sus voces importan y que, a través del arte, pueden hacer una diferencia en su comunidad.»

Este tipo de iniciativas subraya la importancia de incluir programas de arte en el currículo escolar, no solo como una forma de expresión creativa, sino también como una herramienta educativa para enseñar y promover los derechos humanos. «Es un honor ver cómo los niños se apropian de estas historias y las hacen suyas», concluyó la artista, «y estoy emocionada de ver cómo estos aprendizajes influirán en su futuro.»

El programa Cortos para no cortar los Derechos Humanos es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, a la Consejería de Educación del Principado de Asturias, a la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias  y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.