Compromiso bailando en el CEIP Eduardo Morillas de Melilla a través del arte

 

El movimiento puede ser una forma directa de pensar lo que vivimos. ¿Cómo se puede contar una historia sin palabras? ¿Qué sucede cuando una comunidad decide expresarse de manera conjunta a través del arte? En el CEIP Eduardo Morillas de Melilla, las sesiones MUS-E desarrolladas junto a José Andrés Pascual, artista de danza, han propuesto el cuerpo como herramienta para reflexionar sobre experiencias cotidianas y emociones que atraviesan a niños y niñas. 

La propuesta se ha articulado en torno a un proyecto colectivo desarrollado con motivo de la celebración de Halloween. Desde el inicio, el trabajo se ha planteado como una acción compartida por todo el centro, en la que el baile y la interpretación han servido para construir un relato común. El proceso ha permitido que cada grupo aportara su presencia al conjunto, respetando tiempos, ritmos y acuerdos.

Así nos lo contaba el propio artista, resumiendo qué se trabajó:

En estas fotos mostramos una parte de un proyecto realizado junto con el centro para el día de Halloween, en el que todo el colegio bailaba disfrazado y actuaba para contar una historia.

En la vida hay momentos buenos y momentos malos y, aprovechando la fiesta de Halloween, hemos querido reflexionar sobre las distintas cosas que nos pasan.

A partir de esta idea, el trabajo corporal ha permitido abordar situaciones diversas desde el movimiento. La danza se ha convertido en un lenguaje para identificar emociones, reconocerlas y compartirlas en grupo. El hecho de hacerlo de forma colectiva ha reforzado el compromiso con el proyecto común, entendiendo que cada gesto tiene sentido dentro del conjunto.

Durante las sesiones, se ha trabajado la coordinación, la escucha y la atención al otro y a la otra, elementos necesarios para que una propuesta escénica funcione. El proceso no se ha centrado únicamente en el resultado final, sino en el recorrido: ensayos, acuerdos y adaptación a las necesidades del grupo. El arte, en este contexto, ha actuado como mediador para pensar lo que ocurre dentro y fuera del aula.

Este tipo de acciones conectan con el legado de Yehudi Menuhin, quien defendió el arte como herramienta para educar en valores y convivencia. Este trabajo desarrollado en el CEIP Eduardo Morillas muestra cómo el arte puede ofrecer un marco para pensar la experiencia personal y colectiva, transformando una celebración en una oportunidad para aprender juntos y juntas.

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.