Circo y capoeira para seguir creciendo a través del arte en el CEIP Francisco de Parras de Extremadura

 

El CEIP Francisco de Parras, en Extremadura, continúa profundizando en el trabajo corporal y expresivo a través de nuevas sesiones MUS-E desarrolladas en este primer trimestre. En esta ocasión, el centro ha contado con dos propuestas artísticas que han permitido a niños y niñas explorar el movimiento desde diferentes perspectivas: el circo y la capoeira. Ambas disciplinas han sido guiadas por Sonia Rodríguez (Soñiky), artista de circo y artes escénicas, y por Ermis Quaresma, quien ha asumido la disciplina de capoeira ante la ausencia temporal de Denilson Santana.

El colegio ha expresado su satisfacción por el trabajo conjunto de Soñiky, Denilson y Ermis, destacando la manera en que estas propuestas acompañan el desarrollo emocional, corporal y creativo de los grupos. Gracias al legado pedagógico de Yehudi Menuhin, fundador de la FYME, hoy es posible ofrecer experiencias artísticas que favorecen la convivencia, la expresión y el aprendizaje desde el cuerpo.

Durante estas sesiones, Soñiky propuso dinámicas propias del circo basadas en el equilibrio, la coordinación, la presencia escénica y la confianza en uno mismo y en los demás. A través del juego, los malabares, el movimiento libre y pequeñas propuestas escénicas, los niños y niñas pudieron ampliar sus posibilidades expresivas y comprender que el cuerpo es también un lenguaje que comunica, conecta y construye vínculos.

 

 

Por su parte, la intervención de Ermis permitió acercar la capoeira de forma adaptada y accesible. La combinación de ritmo, defensa, danza y acrobacia introdujo al grupo en una práctica donde la música y el movimiento se encuentran constantemente. La ginga, los desplazamientos circulares y algunos movimientos básicos sirvieron para trabajar coordinación, atención, escucha y respeto hacia el compañero y la compañera, elementos fundamentales en la base de esta disciplina brasileña.

Tanto el circo como la capoeira comparten una característica esencial: invitan a descubrir el propio cuerpo de manera creativa. Las actividades realizadas permitieron aprender una técnica, y también se convirtieron en un espacio para reforzar la autoestima, desarrollar la concentración y experimentar la importancia de cooperar. Cuando el movimiento se convierte en arte, cada gesto tiene un valor educativo.

 

Este programa es posible gracias a la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.