
Durante este trimestre, el trabajo artístico desarrollado en el CEIP Juan Carlos I de Ceuta, ha puesto el foco en la danza como herramienta para explorar el cuerpo, la comunicación y la relación con los demás. A través del movimiento, niños y niñas han encontrado un espacio para expresarse, escucharse y reconocerse dentro del grupo, entendiendo la danza no solo como una disciplina artística, sino como un lenguaje compartido.
Las sesiones se han articulado en torno a propuestas progresivas, donde el cuerpo se convierte en el principal medio de exploración. Juegos de movimiento, dinámicas de improvisación y ejercicios de coordinación han permitido que cada niño y cada niña se acerquen a la danza desde su propio ritmo, respetando los tiempos individuales y colectivos. En este proceso, el arte ha funcionado como un punto de encuentro que favorece la confianza, la atención y el respeto mutuo.
Tal y como traslada la artista de danza Elsa Bendayán, responsable de acompañar este trabajo en el centro, el proceso vivido ha sido especialmente significativo:
Como artista de danza del programa MUS-E, este trimestre he tenido el placer de trabajar con el alumnado del CEIP Juan Carlos I.
En cada sesión he podido observar cómo iban soltándose, cómo ganaban confianza y cómo encontraban su propio modo de expresarse con el cuerpo. Me ha sorprendido su capacidad para transformarse: desde la timidez de las primeras clases hasta la entrega completa en las propuestas finales. La danza ha sido para ellos un puente hacia la comunicación, el respeto y la escucha mutua.
Verlos colaborar, compartir ideas, apoyar a quienes dudaban y celebrar los avances del grupo ha sido una de las partes más bonitas de esta experiencia. Yo misma he aprendido mucho de su espontaneidad, de su sensibilidad.
La danza abre un espacio donde se fortalecen vínculos, se fomenta la cooperación y se construye un clima de confianza que repercute en la convivencia diaria. ¿Qué ocurre cuando el cuerpo encuentra un lugar seguro para expresarse? Surgen nuevas formas de relación y de comprensión del otro y de la otra.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Ciudad Autónoma de Ceuta.


