
«Celebramos el final del curso con un taller de burbujas,» explica la artista. «A través de construir el material y hacer burbujas, trabajamos la atención y el autocontrol.»
Este taller no solo brindó a los niños una oportunidad para divertirse y relajarse, sino que también incorporó importantes lecciones de habilidades sociales y emocionales. Los alumnos aprendieron a concentrarse en la creación de burbujas, lo que requirió paciencia y precisión, y a mantener la calma y el control mientras intentaban formar burbujas perfectas.
Además, la actividad fomentó la cooperación entre los niños, ya que a menudo trabajaban en parejas o en pequeños grupos para crear las burbujas más grandes y duraderas. Este enfoque colaborativo les permitió mejorar su comunicación y desarrollar un sentido de logro compartido.
El uso de burbujas como herramienta educativa es un excelente ejemplo de cómo se pueden integrar actividades lúdicas en el aprendizaje, promoviendo habilidades esenciales de una manera divertida y accesible. El taller de burbujas no solo marcó un cierre alegre al año escolar, sino que también reforzó el compromiso de la Escola Parc de la Ciutadella con métodos de enseñanza creativos e integradores.
Esto ha sido posible gracias al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, al Departament de Educació de la Generalitat de Catalunya, al Consorci d’Educació de Barcelona y al Districte de Ciutat Vella del Ayuntamiento de Barcelona.




