
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda la importancia de seguir avanzando hacia una sociedad más igualitaria. Esta reflexión es especialmente relevante en todos los espacios educativos, también en aquellos que trabajan con personas con diversidad funcional, donde el desarrollo de valores como el respeto, la convivencia y la igualdad adquiere un papel central en la vida cotidiana del aula.
En el CEE Ponce de León de Extremadura, el programa MUS-E ha abordado esta jornada a través del trabajo artístico realizado por la artista de circo Sonia Rodríguez (Soñiky). A partir del lenguaje del circo y de las artes plásticas, el grupo ha trabajado en torno al color morado, símbolo ampliamente asociado a la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.
El uso del color no es un elemento menor en el ámbito circense. En el circo, los colores forman parte esencial de la construcción del espectáculo: ayudan a crear atmósferas, a marcar emociones y a introducir al público en el universo visual de cada propuesta artística. Vestuarios, escenografías y elementos plásticos se combinan para generar un lenguaje visual capaz de transmitir ideas y sensaciones incluso antes de que comience la acción en pista.
Partiendo de esta dimensión expresiva del color, el trabajo realizado en el centro ha permitido explorar el significado simbólico del morado como color asociado históricamente a las reivindicaciones por la igualdad. Su presencia en las movilizaciones y actos conmemorativos del 8 de marzo remite a una tradición vinculada a los movimientos por los derechos de las mujeres y a la visibilización de sus luchas a lo largo del tiempo.
A través de la creación plástica, el grupo ha experimentado con diferentes soportes, formatos y composiciones visuales en los que el morado ha servido como hilo conductor de la actividad. El proceso ha permitido reflexionar sobre el significado de esta fecha y sobre la importancia de seguir construyendo espacios educativos basados en el respeto y la igualdad.
El arte y el circo ofrecen en este sentido un marco especialmente adecuado para trabajar estos valores. Su carácter visual, corporal y creativo facilita que cada persona pueda expresarse a su manera, explorar emociones y participar en procesos colectivos donde la diversidad se convierte en una fuente de aprendizaje compartido.
Podéis ver el vídeo que recoge este trabajo a continuación:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.


