25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer: una mirada artística desde el CEIP San Pedro de Alcántara de Badajoz para reflexionar sobre este día

 

25 de noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; una fecha que nos recuerda la importancia de erradicar la violencia de género en todas sus formas. El arte ha sido un poderoso medio de expresión y denuncia para visibilizar esta problemática y promover la igualdad y el respeto hacia las mujeres. A través de diversas formas de arte, como son las artes plásticas han utilizado su creatividad para denunciar la violencia y reivindicar los derechos de las mujeres. En este contexto, el arte se convierte en un instrumento de transformación social, capaz de inspirar cambios y promover una cultura de respeto e igualdad.

En el CEIP San Pedro de Alcántara de Badajoz, se ha dedicado una sesión MUS-E a este día, trabajando junto con el artista de artes plásticas José Manuel Gamero Gil. La propuesta del taller centró su atención en la construcción de rostros como soporte para reflexionar, desde el lenguaje visual, sobre las distintas formas de violencia que afectan a mujeres y niñas en todo el mundo.

 

 

La actividad comenzó con una hoja en blanco y preguntándonos: ¿cómo podemos representar aquello que duele cuando lo vemos reflejado en una cara? Y fue lo que dió pie a que los niños y niñas dibujaran contornos y rasgos que fueron tomando forma mientras se añadían trazos, manchas de color, líneas que evocaban heridas y señales de sufrimiento. En las imágenes se aprecia cómo cada trabajo incorpora marcas simbólicas: golpes, arañazos, lágrimas, miradas tensas… para expresar aquello que muchas veces permanece oculto.

 

 

Luego, cada dibujo fue coloreado y detallado con lápices y ceras, dando lugar a composiciones muy distintas entre sí. Algunos retratos muestran líneas temblorosas; otros, manchas más densas o gestos que transmiten miedo. La disciplina de las artes plásticas permitió que niños y niñas experimentaran con el color, la forma y el trazo, relacionando estos elementos con emociones y conceptos que forman parte del 25N, como el respeto, la dignidad y la necesidad de detener cualquier forma de maltrato.

Además de trabajar individualmente, recortaron sus obras para emplearlas como máscaras. Al colocárselas frente al rostro, surgió un ejercicio de identificación y distancia al mismo tiempo: mirar a través de la expresión dibujada para comprender lo que implica ponerse en el lugar de otra persona. Este gesto reforzó la idea de que el arte permite comunicar y comprender realidades complejas sin necesidad de utilizar palabras.

 

 

 

Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.