25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer: lectura del manifiesto escrito por el alumnado del CEIP Pintor Eduardo Morillas de Melilla

 

El 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es una fecha que invita a detenerse y a reflexionar de manera colectiva sobre una realidad que sigue presente en nuestra sociedad. Conmemorar este día en los centros educativos supone abrir espacios de palabra, escucha y expresión donde se puedan abordar, desde edades tempranas, valores como el respeto, la igualdad y el rechazo a cualquier forma de violencia.

En este contexto se ha desarrollado la acción llevada a cabo en el CEIP Pintor Eduardo Morillas de Melilla, donde la comunidad educativa se ha reunido para alzar la voz de forma conjunta. La jornada ha tenido como eje la lectura de un manifiesto con motivo del 25N, acompañada por la música en directo, integrando así la palabra y el arte como lenguajes complementarios para transmitir un mensaje común.

Tal y como explica la artista de música que ha acompañado esta acción, Nuria Torrella, la música ha tenido un papel central durante el acto. Durante la lectura, el violín sonó como acompañamiento, creando un clima de atención y recogimiento. La interpretación musical permitió subrayar el contenido del texto leído y aportar una dimensión emocional que reforzó el mensaje compartido. La combinación de música y palabra favoreció que el acto se viviera como un espacio de escucha activa, donde cada intervención encontraba su lugar.

 

 

El manifiesto, elaborado previamente en el centro, recogía ideas claras de rechazo a la violencia y de defensa de la igualdad. La consigna “Ni una menos” estuvo presente como expresión colectiva de compromiso y memoria, conectando esta acción local con un mensaje que trasciende fronteras. La lectura pública del texto supuso también un ejercicio de responsabilidad compartida, en el que niños y niñas pudieron expresarse y sentirse parte activa de una causa común.

La música, en este caso a través del violín, se convirtió en un recurso para acompañar y sostener el mensaje, demostrando cómo el arte puede facilitar la transmisión de valores y ayudar a generar espacios de respeto y reflexión. No se trató únicamente de un acompañamiento sonoro, sino de una herramienta que dialogó con las palabras y amplificó su significado.

El desarrollo de este acto puede verse en el siguiente vídeo, que recoge la lectura del manifiesto y el acompañamiento musical, e invita a revivir el sentido de esta jornada:

 

 

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.