
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer invita cada año a abrir espacios de diálogo y cuestionamiento en los centros educativos. En esta ocasión, el IES Rusadir de Melilla ha desarrollado una propuesta que combina creatividad, lenguaje audiovisual y análisis crítico.
Dentro del programa MUS-E, la artista de audiovisuales Aránzazu Mansilla ha compartido el sentido de la acción desarrollada en el centro y el proceso creativo que la ha acompañado.
Tal y como explica:
Con motivo del 25N en el IES Rusadir de Melilla, desde la disciplina de audiovisuales, hemos decidido realizar un anuncio basándonos en la temática de la famosa serie “El juego del calamar”. Utilizando su estética y sus personajes, hemos querido hacer un símil entre aquellos jugadores (mujeres) que se juegan la vida por sobrevivir y aquellos guardias (agresores) que las mantienen bajo el yugo de la opresión. Una idea que ha sido forjada de la mano de la profesora María León y que junto a los alumnos han conseguido hacer un trabajo con un mensaje que llega a la juventud.
Esta propuesta parte de un lenguaje conocido por muchos niños y niñas y adolescentes, lo que permite conectar fácilmente con sus referencias culturales para abordar un tema tan delicado como la violencia hacia las mujeres. A través del trabajo audiovisual, los grupos han analizado roles, símbolos y metáforas, trasladándolos a un anuncio que invita a mirar la realidad desde otra perspectiva.
Durante la creación del vídeo, se trabajaron aspectos esenciales de la educación artística: la elección de planos, la construcción de personajes, el uso del color, la elaboración de guiones y el diseño de una narrativa que permita comunicar algo más allá de las palabras. Así, el arte se convierte en vehículo para pensar, cuestionar y transformar, alineándose con los principios que defendió Yehudi Menuhin cuando impulsó este programa: que la expresión artística es una vía poderosa para crecer como personas y mejorar la convivencia.
No os perdáis el vídeo que os dejamos a continuación:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla.


