
Este domingo 23 de noviembre la Comunidad de Madrid ha organizado un año más, la celebración del Día Universal de la Infancia en el Parque Municipal González Bueno (Arganda del Rey), una cita que venimos conmemorando desde 2007 para recordar la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño y seguir avanzando en la construcción de una sociedad más respetuosa con los niños y niñas.
Este evento ha tenido como objetivo promover el conocimiento y la difusión de los derechos de la infancia y la adolescencia, así como concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de garantizar su bienestar y desarrollo integral.
Asimismo, con motivo del Día Universal de la Infancia, la Consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales Ana Dávila-Ponce de León hizo entrega de la XXVII Y XXVIII Edición de los Reconocimientos de la Infancia 2024-2025 junto a la Directora General de Infancia, Familia y Fomento de la Natalidad Silvia Valmaña y el Alcalde de Arganda del Rey Alberto Escribano.
Durante la jornada, distintas entidades dedicadas a la protección y defensa de los Derechos de la Infancia, ofrecieron una amplia programación de actividades gratuitas dirigidas a niños, adolescentes y sus familias, entre las que se incluyeron un circuito de seguridad vial, actividades deportivas, espectáculos, talleres artísticos, educativos y digitales, pintacaras, manualidades, juegos y actividades lúdicas.
Se invitó a todas las familias madrileñas a participar en esta jornada festiva, que constituyó una oportunidad para celebrar y compartir en torno a los derechos de la infancia.
La Fundación Yehudi Menuhin España desarrolló diferentes talleres de expresión corporal, teatro y danza que fueron impartidos por los artistas y especialistas Alba Palacios y Mario Marcol, invitando a reflexionar, sentir y celebrar algunos de los derechos fundamentales reconocidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de la Infancia.
A través del juego, el movimiento y la creatividad, las personas participantes exploraron valores como la familia, la convivencia, la libertad y la igualdad desde una mirada artística y colectiva. Los niños, niñas, jóvenes, adolescentes y familias descubrieron que no existe un único modelo de familia, sino una gran diversidad de estructuras, vínculos y realidades que enriquecen nuestra convivencia y nos enseñan el valor del respeto y la empatía.
En la segunda parte de los talleres, los grupos crearon coreografías colectivas inspiradas en la canción «Mi familia» de Fusa Norta, una propuesta que nos invita a celebrar la unión, la inclusión y el amor en todas sus expresiones. Una experiencia para aprender y bailar juntos en torno a uno de los derechos más importantes de la infancia.
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.


