
El cuento The Element Figure, creado en el marco del proyecto europeo Green Tales, es el resultado del trabajo conjunto de la escuela islandesa Valsárskóli (Akureyri) y la escuela secundaria Kazim Karabekir (Adana, Turquía). Ambas han colaborado en esta narración audiovisual que une literatura, artes plásticas y técnicas digitales para sensibilizar sobre la importancia de cuidar nuestro planeta.
En esta ocasión, el alumnado de Islandia ha sido el encargado de imaginar y escribir la historia, mientras que desde Turquía se han desarrollado los elementos visuales y sonoros. El resultado final puede verse en la grabación que acompaña esta noticia:
The Element Figure – Green Tales Project – Turkey/Iceland:
Para dar forma a esta pieza se ha contado con el acompañamiento técnico y artístico del especialista en animación Yann Bonin, quien ha formado y guiado a los equipos escolares en el uso de la técnica stop-motion. Su labor ha sido clave tanto en la parte formativa del proyecto como en la coordinación de los cortometrajes finales.
Green Tales es una iniciativa coordinada por la International Yehudi Menuhin Foundation y financiada por el programa Erasmus+. Participan ocho entidades de varios países europeos, entre ellas la Fundación Yehudi Menuhin España. El proyecto se centra en el uso del arte y las herramientas digitales como vía para fomentar la conciencia ecológica, el trabajo colaborativo y la inclusión educativa desde la infancia.
A continuación, os dejamos el cuento completo, tal y como fue concebido en Islandia y traducido al español (recordamos que podéis ver su versión original en inglés e islandés a través de este enlace):
Jón y Sara volvían a casa desde la escuela cuando una pequeña criatura extraña apareció caminando hacia ellos. Sara se detuvo y agarró el brazo de su hermano mientras observaban a la criatura saltar por el sendero. Era pequeña, tenía forma de bola de barro, y su cabello brillaba como el fuego. Sus cuatro brazos, inusualmente largos, giraban como el viento y el agua.
A Jón y Sara les pareció aterradora, así que no se atrevieron a avanzar. Pero cuando la criatura se acercó, vieron que estaba llorando. Aunque seguían asustados, también sintieron compasión. La criatura se les acercó claramente en busca de ayuda. Al ver que era amistosa, se tranquilizaron.
—¿Qué quieres de nosotros? —preguntó Sara.
—Estoy agotada —dijo la criatura, mientras las lágrimas resbalaban por sus pequeñas mejillas cubiertas de barro—. Me enviaron aquí para salvar el mundo, pero no está saliendo bien.
—¿Podemos ayudarte? —preguntó Jón.
La criatura los miró y dejó de llorar de inmediato.
—¿Queréis ayudarme a salvar el mundo? Soy Tierra, Fuego, Agua y Viento. En este planeta hay muchos desequilibrios. Vine a arreglarlo, pero no sé por dónde empezar.
Jón y Sara se miraron, luego miraron a la extraña criatura. Su cabello de fuego había crecido mucho mientras hablaba; estaba claramente muy enfadada.
—Tenemos que ayudarnos todos —dijo Sara—. Y cuando digo todos, me refiero a todos. Debemos conseguir que más personas se unan.
—Sí, si todos ayudamos, podremos hacer del mundo un lugar mejor —dijo Jón.
La pequeña criatura saltó y se rió.
—¡Por fin he encontrado una generación dispuesta a unirse a mí en este proyecto!
La criatura estaba tan feliz que abrazó a Jón y Sara, gritando:
—¡Allá vamos!
Green Tales es posible gracias a la colaboración de la Unión Europea, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Ciudad Autónoma de Ceuta


